De rodillas

Artur Mas mendigando el voto de la CUP [Candidatura d’Unitat Popular] para liderar la independencia es una estampa negra, siniestra también, que quedará registrada en la historia reciente de Cataluña para vergüenza de su burguesía más consecuente. Y para repugnancia de quienes no comulgamos con la deriva hacia esa Republica Catalana que ha nacido sin presidente. Por si colase, Mas imploraba tal apoyo ante una activista republicana [Anna Gabriel i Sabaté] nacida en el mismo año en que murió Franco, antisistema y feminista, hija de un modesto minero de Huelva que emigró en el tardofranquismo a Sallent de Llobregat para trabajar en la extracción de sales potásicas en una multinacional instalada en el municipio y que casó para formar familia con una muchacha del pueblo hija de obrero, catalanoparlante y antítesis de esa burguesía adinerada con torre y yate en la que nació y se crió Más, de Primo de Rivera porque convenía, de Franco porque tocaba y de Pujol porque había que serlo. El problema catalán, versión del siglo XXI, ha puesto al descubierto cuadros inéditos de la peor miseria humana, pero todo cabe en la ideología de la ambición y el dinero, ya se vistan políticamente según procedan los vientos. gabriel1Es curioso que un movimiento de coyuntura tan espectacular en cuanto a masas como Junts pel Sí solo muestre las caras de las agitadoras Forcadell y Casals, del ex ecosocialista Romeva y las de los lideres Mas y Junqueras, estos últimos a modo de retaguardia en la cabeza de la lista electoral que ganó en minoría el 27 de octubre. Sin olvidar tipos sui generis como Guardiola o Llach, este último el segundo diputado más rico del Parlament. Algunos, como Mas, pasaron meteóricamente de la doble lealtad, o de la doble moral, a la doble condición de separatistas y republicanos. Siempre con la garantía que le aportan los pilares financieros que, más o menos escondidos tras la bambalina independentista, les apoyan. O sostienen. Desenmascaremos a algunos: Fernando [últimamente Ferrán] Rodés i Vilá, propietario del periódico independentista Ara, pero al mismo tiempo magnate de la publicidad [vicepresidente mundial del Grupo Havas], con la consabida influencia que conlleva su cargo sobre empresas editoras, estaciones de televisión y cadenas de radios, además del medio digital. Carles Vilarubí  i Carrió, ex chofer de Jordi Pujol, delegado de la Banca Rothschild en España, vicepresidente del Barça, protector de Iñaki Undargarín y consorte de Sol Daurella i Comadrán, presidenta de Coca-Cola Iberian Partners. Y Antonio Brufau i Niubó, presidente de Repsol, pelota del rey emérito y amigo del sol que más calienta, el hombre que hace dos años anunció que se bajaba progresivamente el sueldo a la mitad, o sea: de 4,9 [2013] a 2,5 millones de euros [2015] . La prensa, la Coca-Cola y el petróleo de rodillas ante una activista antisistema de Sallent de Llobregat. Qué orgullo poder contarlo en Huelva.